13 de agosto de 2011

A COMER AGUACATE


en su ambiente natural

Su nombre, de procedencia azteca, significa “mantequilla de la selva”. Y la verdad es que esa denominación resulta de lo más certera, por la suavidad y cremosidad de la pulpa, pero eso sí, es más saludable que el derivado lácreo, gracias a las grasas monoinsaturadas que contiene (las que resultan beneficiosas para controlar el nivel de colesterol y evitar trombos).


Por eso, y por otras propiedades más, el aguacate debe formar parte de tu dieta.


El consumo de aguacate en el embarazo


Aguacate...sabroso

•Controla tu colesterol: La principal característica de este fruto es su alto contenido en grasas monoinsaturadas. Este dato resulta muy interesante, dado que aunque en el embarazo, de forma fisiológica, aumentan algo los niveles de colesterol, conviene que no se disparen.

•Con el aguacate, tu tensión a raya: Es rico en potasio y magnesio y pobre en sodio, de forma que evita la hipertensión y, por lo tanto, el riesgo de preeclampsia, una enfermedad muy peligrosa para la gestación.

•Permitido con diabetes: El aguacate es un alimento muy calórico tiene pocos hidratos de carbono, lo que lo hace tolerable en casos de diabetes gestacional.

•Previene malformaciones fetales: El aguacate contiene mucho ácido fólico. Se ha comprobado que niveles altos en la madre de esta vitamina reducen el riesgo de que el bebé nazca con espina bifida.