29 de mayo de 2013

RD y los Desastres




Agradedezco al Periodico El Nacional por habernos publicado este breve articulo:


11 Mayo 2013, 6:53 PM

CARTAS DE LOS LECTORES

RD y los desastres
 
 
Señor director:
 
La República Dominicana y Haití están colocadas en la trayectoria de la ruta de los ciclones tropicales, ya sean depresiones, tormentas o huracanes, razón por la cual durante seis meses, del 1 de junio al 30 de noviembre de cada año, nos vemos precisados a tomar las medidas de preparación ante la temporada ciclónica.
 
Y hay un registro histórico de ciclones tropicales fuera de esa temporada. La tormenta Odette, por ejemplo impactó el 6 de diciembre de 2003.
 
Estos eventos traen asociados fuertes vientos, mareas de tempestad o marejadas y lluvias intensas. Generan inundaciones tanto en zonas bajas que han sido pobladas, como en las proximidades de ríos, arroyos y cañadas en las cuales se han desarrollado los famosos “cordones de pobreza de las ciudades”, de igual modo, pueden provocar deslizamientos en zonas vulnerables.
 
Por otro lado, el riesgo sísmico es indiscutible. La comunidad científica reconoce que tenemos 14 fallas geológicas, con varias de ellas activas. Dado el registro de daños sufridos por estos eventos, tenemos desde la destrucción el 4 de agosto de 1946 de la comunidad de Matanzas (Hoy matancita) en la provincia María Trinidad Sánchez (Nagua), hasta los registrados recientemente que pudieran incluir por sus impactos en la población los ocurridos el 22 de septiembre de 2003 con epicentro próximo a San Felipe de Puerto Plata y el 5 de enero próximo a San José de Ocoa el año pasado.
 
Ante esta realidad, el país ha tenido, tiene y tendrá que mantenerse tomando medidas tendentes a la mitigación de los posibles efectos de un movimiento sísmico de magnitud considerable. Las edificaciones construidas sin las previsiones técnicas de lugar, ante el fenómeno, colapsarían.
La falta de conocimiento sobre las previsiones a tomar, la vulnerabilidad de algunos sectores por su ubicación geográfica o por las precariedades materiales con que viven, obliga al estado a realizar esfuerzos coordinados en procura de la preparación ante emergencias.
 
El Estado y los sectores claves de la sociedad deben aunarse en la tarea social de realizar ingentes esfuerzos en la dirección de colocar en la mentalidad de la población la necesidad de que se reconozca el riesgo de desastres y que se tomen medidas preventivas y de mitigación ante los posibles efectos.
 
Atentamente,
 
Ing. Fausto A. Estévez R.
 
Santo Domingo.


http://www.elnacional.com.do/opiniones/2013/5/11/159290/CARTAS-DE-LOS-LECTORES